¿Cómo mantener las cerraduras a punto?

Tan importante es elegir una cerradura segura para tu vivienda como realizar un mantenimiento regular de la misma. Como cualquier dispositivo mecánico, las cerraduras de las puertas están compuestas por engranajes y pequeñas piezas que requieren un mantenimiento para que sigan funcionando correctamente y, así,  evitar problemas mayores.

La mayoría de la gente piensa que una cerradura funcionará para siempre. Y pese a que la utilizan a diario, con igual frecuencia, descuidan su mantenimiento.

Hoy en día, la mayoría de los fallos en las cerraduras se deben a la falta de mantenimiento o a una instalación inadecuada.

Si quieres que tus cerraduras estén en condiciones óptimas y funcionen perfectamente a lo largo del tiempo, sigue estos consejos.

¿Cuándo realizar el mantenimiento de una cerradura?

En primer lugar, tan pronto como notes un problema en tu cerradura, actúa. El mantenimiento básico no es complicado y puedes hacerlo tú mismo sin tener que desmontar la cerradura o llamar al cerrajero.

«Tu cerradura necesitará mantenimiento en el momento en que comience a funcionar mal. La primera señal que tendrás de su mal funcionamiento será que te cuesta abrir o cerrar la cerradura o sacar la llave del bombín.

Este tipo de problema puede hacer que tu cerradura se termine de dañar, ocasionándote pérdida de dinero y tiempo. Asimismo, tu puerta se podría quedar trabada impidiéndote el acceso o la salida de tu hogar.» Leer más.

La lubricación es la clave para el mantenimiento de las cerraduras

Si tienes dificultades para girar la llave o si la llave no se mueve correctamente, la lubricación del cilindro o bombín es el primer paso.

El bombín de la cerradura se compone de pernos y contrapernos que necesitan moverse libremente para funcionar correctamente. Cuando el interior de la cerradura está lubricado, los componentes se moverán y funcionarán bien.

Para lubricar tanto el interior del bombín como las llaves, hay que utilizar un producto específico que se llama grafito en polvo. Es un polvo de color gris que viene en un bote con aplicador que facilita la tarea.

Este polvo de grafito es uno de los mejores lubricantes de cerraduras y lo puedes encontrar en cualquier ferretería.

Debes aplicar el polvo de grafito en la ranura del bombín exterior e interior hasta que salga por la misma.

La lubricación del bombín de la cerradura no solo limpiará el interior de la cerradura, sino que también permitirá el movimiento fluido de todos los resortes mencionados.

Cuando hayas terminado, lubrica también la llave y elimina el excedente con un trapo. Después insértala en la cerradura y gírala varias veces, hacia un lado y hacia el otro, para ayudar a esparcir el lubricante por todo el interior.

En este vídeo se muestra cómo se hace.

Desde Habitissimo nos aconsejan:

«Si prefieres utilizar un método más casero, siempre existe la posibilidad de ahorrarnos algo de dinero si cogemos un lápiz y frotamos la llave con la mina. Estas minas contienen también grafito. Habrá que girar varias veces la llave de manera suave para que penetre bien el grafito en el interior de la cerradura.

Esta operación habría que realizarla de vez en cuando, porque una vez estropeada, tendríamos que emplear otro tipo de soluciones más costosas.

Otra solución son los productos específicos que vienen en forma de spray y que podemos adquirir en ferreterías y centros de bricolaje.»

Una lubricación más completa incluiría retirar la cerradura de la puerta, pero eso es algo que debemos dejar en manos de profesionales como nosotros que trabajamos en Málaga y otras poblaciones de la provincia como Torremolinos, Marbella o Estepona, entre otros.

Evita el uso de aceites lubricantes que pueden crear incrustaciones que hagan que las cerraduras funcionen aún peor.

El mantenimiento externo tampoco puede faltar

El mantenimiento externo de las cerraduras es increíblemente sencillo. Simplemente, hay que utilizar un trapo húmedo con un poco de jabón o detergente suave para limpiar el exterior de las cerraduras de las puertas. Algunos fabricantes sugieren usar solamente un trapo húmedo.

Hay que evitar completamente los limpiadores químicos abrasivos que hacen más daño que bien a la cerradura. Los productos derivados del petróleo también pueden dañar el acabado de una cerradura. La capa protectora en la mayoría de las cerraduras resistirá el uso normal por muchos años, siempre que no usemos productos que retiren esa capa.

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